El uso de APIs en el sector bancario

A las instituciones financieras les ha costado ponerse al día con las nuevas posibilidades técnicas y financieras, demasiadas novedades quizá, pero ahora han comenzado a desarrollar y utilizar APIs. Todo un logro en el sector y que abre un amplio rango de posibilidades a muchos niveles.

Kristin Moyer, director de investigación en Gartner, apuntó ya en 2012 que “los bancos tienen que transformarse para continuar siendo rentables y mantener un papel relevante en la cadena de valor de los servicios financieros: las aplicaciones bancarias aún son muy rígidas y reactivas; y eso no puede continuar ese camino”. En respuesta a este comentario, el informe de Gartner propone el uso de APIs web: “este nuevo foco de atención en el sector permitirá a los bancos la provisión a sus clientes de nuevos servicios basados en el contexto, en la localización y en la tecnología de las cosas (tecnología para consumidores a varios niveles)”.

Las APIs (Application Programming Interfaces) son conjuntos de reglas que las aplicaciones utilizan para comunicarse con sistemas de terceros, sirviendo  una interface entre diferentes programas. Una API ofrece, entre otros beneficios, un ahorro de costes importante ya que hacen simple la implementación de datos en una nueva aplicación a partir de una plataforma inicial, sin tener así que reinventar la rueda. Para hablar de forma coloquial, una API permite el acceso controlado a un sistema ya existente, pudiendo ser utilizado éste desde otras nuevas aplicaciones propias o externas, precisamente por ese acceso controlado que se hace, ya que no accede directamente a los datos si no a puertas que se abren específicamente y a las que se llama para que devuelvan “algo” (datos y otros conjuntos de reglas y/o confirmaciones/denegaciones).

Francisco González, CEO y director general de BBVA, apuntó algunos de estos datos a que hacemos referencia en el pasado Mobile World Congress en Barcelona. Un sistema financiero convertido en un ecosistema digital interconectado, con una alta seguridad y capaz de ocupar múltiples nichos de mercado a través de la apertura de servicios tecnológicos a terceros (lo que viene a ser una API).

Hace unos años, Alan Glickhenhouse (responsable en IBM del departamento dedicado a Business APIs) volvía sobre el tema en su blog (en inglés), haciendo una clasificación de usos que una API del sector bancario podría hacer uso:

Desarrollo de apps para smartphones
  • Información general: esto podría ser información no adaptada a un cliente específico utilizando la app, pero que ofrece datos y noticias sobre los productos y servicios que ofrece la institución (tipos de cuentas, información de ratios, tarjetas, instrumentos financieros, etc)
  • Información personalizada y transacciones: a través de información específica para el cliente (que requeriría medidas adicionales de seguridad en el acceso) y la API podría proveer información de balances de cuentas, transferencias realizadas, facturas pagadas, alertas recibidas o generadas, etc
  • Funcionalidad movil: los usuarios que usan la app podrían utilizar las funciones en su dispositivo en conjunción con la API bancaria, permitiendo a través de esa unión de app y smartphone el uso de la camara (por ejemplo para depositar un cheque), de tecnología de pago NFC (para identificarse en cajeros), de GPS (para encontrar el punto de servicios más cercano), etc
Alianzas

Una API puede permitir a los partners de la entidad financiera el uso de su infraestructura para ofrecer servicios: tarjetas de crédito con marca compartida (bajo el mismo nombre o el mismo sistema), tarjetas regalo, programas de afiliados, etc. La API podría también ofrecer acceso a los partners en tiempo real de los datos de partes del sistema.

APIs públicas

La misma API que el banco utiliza normalmente y para el trabajo podría acordarse para ayudar a sus partners a conseguir nuevos clientes, desplegando nuevos servicios a través de esa integración, haciendo uso por ejemplo de comparación de servicios dentro del mismo sector o cruzándo esos datos con otros sectores, para conseguir así información segmentada adicional sobre los clientes

Integración en dispositivos

“El dispositivo más asociado con el banco son los cajeros, los cuales pueden ser complementados con sensores NFC para realizar la autenticación, pero quizá podemos llevar esta integración todavía más allá”. Glickenhouse visiona un banco, dentro de unos años, que pueda ofrecer APIs para que las compañías y empresas locales puedan proveer ofertas a los clientes en la propia área de acción de cualquier cajero. Esto supone toda una revolución.

Análisis de datos

Los bancos tienen acceso a datos con un altísimo valor para muchas empresas de múltiples sectores: se trata de la información financiera de los clientes. Por ello, ellos pueden obtener un beneficio a través del análisis de esos datos y a través de la agregación de esos datos (big data).

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