¿Dónde está la paridad euro-dólar?

Consecuencias de un euro fuerte

Una divisa fuerte, en este caso hablamos del euro, dificulta siempre las exportaciones porque los importadores pueden conseguir sus adquisiciones en otros países a un menor precio, lo cual mejora la competitividad en muchos sectores que no dependen de una alta inversión en I+D+i o que no dependen de la explotación de patentes.

Una forma de gestionar una crisis económica a nivel país solía ser devaluar la moneda para aumentar las exportaciones. Con el euro, la moneda única, esto ya no es posible, no en vano estamos asistiendo en los últimos meses al problema de Grecia, que de no haber estado en el euro, tal vez, habría salido con ciertos ajustes de divisa de este tipo. A cambio, el pertenecer al club de la moneda única aporta una fortaleza, lo cual conlleva que el número de crisis, aunque existan, pero sean mucho menores y la economía de un país esté mucho más respaldada.

Y en los últimos años este cambio desde un euro fuerte a uno no tan fuerte ha sido vertiginoso: ahora es más barato exportar y más caro importar. El euro se ha devaluado, o lo ha devaluado el BCE, como medida anti-crisis.

Sin embargo, las importaciones se encarecen. En concreto, la compra de petróleo, que tiene como referencia el dólar, sale más barata con un euro fuerte, ya que con menos euros se puede comprar más petróleo. Por fortuna, también ha habido una crisis en los países pertenecientes a la OPEP por un exceso de oferta de crudo. Y esto ha llevado a que viajar a los Estados Unidos salga más barato por ejemplo. Por lo tanto, mientras el petróleo no incremente sus precios, la devaluación del euro beneficia más que perjudica a la economía europea.

 

Ventajas de la devaluación del euro

Por otro lado, aparte de la subida de precio del petróleo y el encarecimiento de los viajes a países donde la moneda de cambio es el dólar, las ventajas parecen mayores que los perjuicios, a destacar sobre todo, y como hemos dicho, el abaratamiento de las exportaciones de la zona euro.

Si ponemos el foco en España, uno de los beneficios está en uno de los sectores principales del PIB español: el turismo. Éste se ve también favorecido, atrayendo a extranjeros de Rusia y USA, entre otros, aprovechando así también la inestabilidad de los países del Norte de África.

Un euro débil ayuda a combatir la deflación. Japón, por ejemplo, está haciendo todo lo posible para debilitar su divisa con el fin de salir de su fase de desaceleración de crecimiento (fase deflacionista).

Hay que recordar que ante este tipo de incertidumbre de los mercados de divisas existen, como era de esperar, seguros de cambio y otros instrumentos financieros como cubrir posiciones con derivados financieros, con los que articular cualquier operación internacional para eliminar el riesgo de divisas en la operación.

 

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