Los vehículos eléctricos incrementan en mucho la demanda de cobalto

El cobalto, un metal de nicho y que hasta ahora sólo se utilizaba en cerámica para dar color, está incluido en las mayores investigaciones minerales, como el cobre y el lítio, desencadenando así una desenfrenada búsqueda por nuevos depósitos, desde Idaho (USA) hasta Chile o algunas zonas de Europa.

El cobalto, uno de los principales componentes de la nueva generación de baterías recargables, y cuya oferta a día de hoy está dominada por la República Democrática del Congo, ha visto cuadriplicar sus precios con respecto al valor medio de los principales metales durante los últimos 12 meses.

Este comportamiento ha llamado la atención de gobiernos, de empresas de explotación y de gestores de recursos, y la demanda anual deberá aumentar un 34% más hasta 2026 según las previsiones, a medida que los vehículos eléctricos ganen mayor peso en la flota global de vehículos, según ha manifestado CRU Group.

 

Numerosos ejemplos

Las autoridades de Chile, principal productor mundial de cobre, han comenzado una nueva misión respaldada por el gobierno para retomar la producción de cobalto despues de una parada en su extracción de más de 7 décadas. La First Cobalt se ha unido a otras dos empresas para crear la que han denominado la “mayor exploradora mundial” de este mineral. Un fondo de Commodity Capital que apuesta por este sector tuvo la mejor rentabilidad del mercado de commodities. Y el legendario emprendedor australiano del sector minero, Mark Creasy, incluyó el cobalto en su lista más reciente sobre nuevos objetivos.

“El cobalto es la próxima gran novedad”, afirmó Dana Kallash, co-fundadora de Commodity Capital. El fondo Global Mining Fund de la empresa dio un retorno de cerca del 70% este año, superando a otros 213 fondos del sector con una composición similar, según datos recopilados por Bloomberg.

El mineral, antes usado en la industria cerámica para obtener color azul oscuro, ahora es buscado por fabricantes de automóviles y de smartphones, como Tesla y Apple.

 

Congo asegura la mayoría del cobalto mundial

Más de la mitad de la producción global viene del Congo. El país africano produjo 66 mil toneladas el año pasado, frente a 7.700 de China, el segundo mayor productor. En el Congo, el cobalto es extraído de manera básicamente informal y en condiciones precarias, sin una industria estructurada, en pequeñas comunidades locales autogestionadas o con fuerte presencia de mafias y, muchas veces, involucrando trabajo infantil.

“Vemos que las empresas están más cautelosas con respecto al origen del cobalto y piden a nuestros proveedores que tengan toda la documentación en orden”, comenta Rebecca Gordon, directora de metales para tecnología del CRU Group desde Londres. “Pero, en otros lugares, hay muchas cosas que no se están haciendo bien o que quedan por hacer”.

El mercado de cobalto registra un déficit de 5.500 toneladas según CRU, habiendo disminuido la oferta global un 3,9% el año pasado 2016. Los proyectos de lixiviación del enclave minero de Katanga, perteneciente a Glencore, y de recuperación de desechos de Eurasian Resources Group, ambos en aceleración este año en el Congo, deberán ayudar a reducir el gap entre demanda y oferta y retornar el mercado a un punto aproximado al equilibrio del mercado, determinado por la demanda a día de hoy. El aumento de los precios incentiva a los operadores de Asia y de otros países a producir cobalto como subproducto de otros metales, como níquel o cobre.

 

Chile también quiere entrar en la lista

La agencia de desarrollo chilena Corfo se ha reunido recientemente con empresas como Samsung SI y Umicore en el ámbito de un roadshow sobre litio, otro componente clave de las baterías de los coches eléctricos. Algunas de estas empresas se han mostrado interesadas por el cobalto chileno, dice Eduardo Bitran, vice-presidente-ejecutivo de Corfo.

En el regreso a Santiago, Corfo comenzó a consultar registros que muestran que fueron extraídas más de 7 millones de toneladas de cobalto en Chile entre 1844 y 1941. Un docuemnto de 1944 muestra que la cualidad media del mineral era más de dos veces superior a la media obtenida por la producción actual del Congo. Y la semana pasada, la agencia inició una campaña para determinar, en 60 días, cuánto cobalto almacena Chile en su subsuelo.

“Estamos conversando con las personas más viejas de la región de Coquimbo para descubrir dónde eran las antiguas minas, saber quiénes son los dueños de las tierras y recoger las primeras muestras”, dice Bitran. “No tenemos una estimación de las reservas, pero queremos reunir elementos y disponibilizarlos al sector privado (para su explotación)” afirmó.

Texto publicado originalmente el 23 de agosto en Bloomberg.

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