Caixabank y Sabadell, Oryzon y Freixenet

Juan Roig Alfonso, presidente de Mercadona, ni quiere oír hablar de independencia de Catalunya. El Banco Sabadell y CaixaBank en medio del traslado de su domicilio fiscal fuera, y otras empresas ya se han ido o se están yendo. Pero no son los primeros casos, Renault ya trasladó en la época del franquismo su domicilio a Madrid, aunque la planta siguió en Martorell. Entonces, ¿qué está pasando con las empresas, qué está pasando con el entorno de incertidumbre generado por la crisis que vivimos?

Hace apenas 48 horas, Sabadell y CaixaBank caían un 6% en bolsa, arrastrando entre ellos y la propia situación catalana, al resto del IBEX 35. Y es que si hay algo que no le viene nada bien a las empresas es la incertidumbre. No se trata de operativa solo, que si, pero se trata, sobre todo, de clientes, proveedores y financiación. Quizá todo se reduce a financiación, porque si una empresa está inmersa en un entorno político inestable, entonces el riesgo aumenta y el coste de financiación se vuelve inabordable, arrastrando cualquier crecimiento esperado. Y algunos podrán pensar que sus inversiones a largo plazo pueden también provocar un incremento de beneficios, pero por norma general las empresas mantienes pocos activos para inversiones y si mucho pasivo a corto y largo plazo con complejos cálculos en los que todo se reduce a, una vez más repetimos, a la confianza que exista en la empresa y su entorno (incertidumbre).

Otros agentes implicados en la ecuación son los que apuntamos antes también: clientes y proveedores, un hacia adelante y un hacia atrás. Los primeros porque, como dice el director de Mercadona, dejarían de comprar productos catalanes y en Catalunya dejarían de probar los productos del resto de España. Un absurdo cuando un madrileño pretende disfrutar de la auténtica butifarra del Payés y un catalán quiere degustar un buen jamón ibérico extremeño, que ambos podrían hacerlo si no fuese porque se han vuelto demasiado empecinadas ambas partes. Sin entrar en un debate político, que no es nuestro objetivo ni tenemos datos ni conocimiento para ello, los proveedores también juegan su papel y las estructuras de producción y logística son parte compleja de la operativa de cualquier empresa, incluso cuando una misma gestione sus propios stocks de una forma diferente.

Y todas estas relaciones en el nivel del día a día se ven reflejadas en la fuga de los casi 3500 millones que se han ido al DAX alemán en estos días. Suele decirse que los novatos abren el mercado y los expertos lo cierran, y si hace 48 horas existía una caída en bolsa, ayer mismo había una recuperación increible. Y si nos fijamos en las empresas del IBEX35 que son catalanas, como las citadas de CaixaBank y Sabadell, o Grifols y Colonial, casi todas han recuperado o tienen una situación estable como ésta última. Vale que todas son ‘blue chips’ de la economía española, pero también se están moviendo rápido, se están adelantando a los acontecimientos; o tienen un plan B y lo están sabiendo comunicar muy bien, sobre todo para recuperar la confianza de los inversores. Porque, al fin y al cabo, son los accionistas los dueños de las empresas, no se nos olvide, y por regla general da igual si una empresa vale más o menos según alguién, lo que importa es lo que dice el mercado, se equivoque éste o no: el mercado manda.

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