De 300 a 6.732 ciudades. ¿Qué pasó con los ganadores del concurso de Web Summit?

Import.io cuadriplicó el número de colaboradores en cuatro años. Codacy captó una inversión de 4,3 millones de euros y está presente en 6.732 ciudades. Bizimply logró que Bono, vocalista de los U2, invirtiera en la empresa otra vez y Kubo-Robot pasó de una valoración de 1 millón de euros para una evaluación de 3 millones. Ganar el concurso haciendo un buen pitch en la Web Summit es el objetivo de miles de empresas que se postulan a levantar su primera ronda de financiación. Para la edición de este año, hay cerca de 200 con trabajo muy profesional realizado ya.

Ya en 2014 la organización Web Summit se convirtió en una de las empresas más importantes de la industria de la electrónica de consumo. Pero no es ninguna empresa que puede formar parte de la competición: las startups que recibieron hasta 3 millones de euros en inversión se dividen entre las alpha, aún sin producto en el mercado, y las beta, con un producto ya en el mercado pero aún necesitar la inversión y el desarrollo .

Después de las candidaturas, se eligen 200 startups para llegar al escenario final. La decisión de quién llega allí es de un jurado compuesto por inversores internacionales, en una presentación moderada por el propio Paddy Cosgrave. Y después de ganar, ¿qué ocurre? NuevoMarket habló con los fundadores de las startups en fase beta que vencieron la competición desde 2013. A pesar de haber crecido, una cosa tienen en común sobre lo que harían diferente si volvieran al día en que ganaron, la respuesta fue siempre la misma: “No cambiamos nada”.

“Un pitch es contar una historia, es crear una conexión con el inversor” – Gerard Forde, presidente ejecutivo de Bizimply que ganó el Pitch de 2015 de la Web Summit.

 

2013: Import.io, la startup que ya es una multinacional

En cuatro años, Import.io cuadriplicó el número de colaboradores. En 2013, Web Summit se realizaba en la ciudad natal de Dublín y, a pesar de tener bastante éxito, no tenía el relieve que tiene hoy. En vez de 60 mil personas, el evento recibía 10 mil y el concurso de startups también era diferente: aún no existía un premio de 100 mil euros. “El premio era la oportunidad de comunicar lo que hacemos a un inversor público”, dijo el observador Andrew Fogg, fundador de Importo.io.

Import.io es una empresa estadounidense que produce el software que convierte los datos de sitios en tablas fácil de entender. Pasó de un equipo de 10 personas en 2013 a un equipo de 40. De cientos de usuarios, “hemos pasado a cientos de miles”, cuenta Andrew. Ganar el Pitch fue “una oportunidad ganada”, cuenta Fogg.

Pasados cuatro años, el fundador mira a la presencia en la Web Summit como una experiencia bastante positiva, que “ayudó a sedimentar la marca de la empresa”. En el mismo año en que ganaron el Pitch, participaron en siete competiciones similares en eventos de emprendimiento en todo el mundo. De éstas, ganaron seis. Hoy, Import.io continúa con sede en San Francisco y cuenta con clientes en todo el mundo.

“El premio no era monetario, era una oportunidad para comunicarse. Al final recibimos un taco de beísbol”, explica Andrew Fogg, fundador de la gira que ganó el Pitch en 2013.

Al año siguiente, Andrew volvió a la Web Summit, pero el objetivo de encontrar financiamiento había quedado completo el año antes. En 2014, Andrew fue al evento sólo como orador y, desde entonces, no volvió a ir. Actualmente, Import.io tiene en su cartera de clientes nombres, como Amazon o Walmart, una de las mayores cadenas de hipermercados del mundo y la mayor en Estados Unidos.

“La prima no era monetaria, era una oportunidad para comunicar. “Al final recibimos un taco de béisbol”, explica el fundador de la gira que ganó el Pitch en 2013. Andrew continúa como director de tratamiento de datos en la empresa que fundó. El presidente de la empresa ya no es el mismo, pero los fundadores se mantienen en el equipo. El Import.io ya no se define como una puesta en marcha y los fundadores le dijo al Observer que la compañía ya es una multinacional.

 

2014: la portuguesa Codacy que ya está en 6732 ciudades

Fue la primera empresa portuguesa en ganar el “Oscar de las nuevas empresas en Europa”, como nos informó en 2014 . Y una de las responsables de la colocación de las palabras “Web Summit” en el léxico portugués. Al ganar el concurso de la mayor conferencia de la tecnología y el espíritu empresarial en Europa, Codacy mostró que Portugal se las arregla para que ganen las mejores nuevas empresas. El premio era de 10.000 euros, pero la competición ya se desarrollaba como es hoy. Cuando Jaime Jorge ganó el Pitch estaban presentes en cerca de 300 ciudades, actualmente Codacy está en 6732.

La empresa de Jaime Jorge y João Caxaria promete resolver automáticamente problemas que se detectan en líneas de código de programas informáticos. Objetivo: ayudar a los programadores de todo el mundo a trabajar con más eficiencia. Como explica Jaime Jorge a NuevoMarket, ganar la competición ayudó a llevar el nombre Codacy a más clientes. “La base de negocios es la misma desde 2014, pero el crecimiento de la empresa desde la victoria ha hecho el producto mejor”, explica Jaime Jorge a NuevoMarket.

 

2015: En 2015, la prima se quedó en la irlandesa Bizimply

La Web Summit de salida de Dublín en 2015, pero quien subió al escenario para levantar el trofeo fue una puesta en marcha de la casa. La empresa irlandesa Bizimply, fundada por Gerard Forde, Mikey Cannon y Norman Hewson, fue la ganadora, con el software de gestión del tiempo que se desarrolló para los trabajadores. A la pregunta “¿qué cambió desde que ganaron el Pitch?”, Gerard Forde, fundador y presidente ejecutivo dice: “todo”.

Desde la victoria en 2015, pasaron de un equipo de ocho personas a una de 25. “Ahora somos una empresa, ya no somos una startup”, cuenta Gerarde Forde al Observador. En el Pitch se jactaban de que Bono, vocalista de la banda U2, ser uno de los inversores de la empresa. En los últimos dos años, consiguieron recaudar otros dos millones de euros en inversión, en relación a los 750.000 que tenían hasta la victoria. “Y Bono invirtió otra vez”, cuenta Forde.

La expansión de Bizimply fue mayoritariamente en el Reino Unido, pero ahora tienen clientes en 20 países, casi el doble de los 11 países en los que estaban presentes en 2015.

“Ahora somos una empresa, ya no somos una startup”, cuenta Gerarde Forde, fundador de Bizimply y ganador en 2015.

El ejemplo Bizimply es que en la Cumbre Web, no es necesariamente el CEO de la venta de puesta en marcha, al contrario de lo que está presente en algunos consejos de los inversores . A pesar de que actualmente Gerard está más cómodo en estas situaciones, asume que se pone nervioso y Mikey Canon, cofundador y responsable del producto, “cuenta mejor la historia”. Incluso siendo el líder de la empresa, los dos continúan “dividiendo responsabilidades como antes”, explica Forde.

La compañía alcanzará en 2018 el umbral de rentabilidad (acumulación de beneficios que es igual a la inversión realizada). Forde cree que el camino para ese éxito tuvo una gran ayuda del hecho de haber vencido el Pitch en 2015. A pesar de que este año los fundadores de la empresa no marcaron presencia en el evento en 2016, asistieron a la llegada de la Web Summit a Portugal y asumen: “Estábamos un poco tristes por la Web Summit al  salir de Dublín, pero ahora me siento muy contento de ver cuánto creció en Lisboa”.

 

2016: Kubo-Robot está valorado en más de tres millones

Podemos pensar que un año fue poco tiempo para que la danesa Kubo haya sentido grandes cambios en su actividad, a diferencia de las parejas en el podio, pero un año en la vida de una estrella puede ser una eternidad. La empresa que llevó el “oscar” de 2016 a la llegada de la Web Summit a Lisboa ganó un premio de 100 mil euros de inversión. ¿Qué hizo con el dinero? Dijo que no lo quería.

Los daneses que venden un robot educativo en forma de cubo para enseñar a niños a programar, no quisieron el dinero de Portugal Ventures -que patrocinó el concurso en 2016-, pero sólo porque tuvieron una oferta mejor. Después del evento, los emprendedores regresaron a Dinamarca y con la publicidad que tuvieron con la victoria en la Web Summit recibieron una propuesta de un millón de euros de inversión. “Hemos aceptado la otra inversión porque era un valor mayor y porque venía de un fondo dinámico”, asume Tommy Otzen, presidente ejecutivo de Kubo.

“No habríamos conseguido otras inversiones si no fuera la victoria en la Web Summit”, dice Timmy Otzen, presidente ejecutivo de Kubo

Desde el año pasado “ha cambiado mucho”, dice Otzen. “Hemos lanzado el robot en el mercado nórdico en octubre y hemos aumentado el equipo de tres a ocho personas”, adelanta Tommy. En enero, dos meses después de la victoria, hicieron una campaña de crowdfunding (financiación colectiva) y obtuvieron unos 73.000 euros. De una evaluación de un millón de euros, hoy se evalúan en más de tres millones de euros, cuenta además Otzen.

Este año, el empresario vuelve a marcar presencia en la Web Summit, “pero como orador”, dice. El empresario asume también buscará nuevos inversores, pero dice: “Voy a lanzar mucho más relajado.” “No habríamos conseguido otras inversiones si no fuera por la victoria en la Web Summit”, dice Timmy Otzen, presidente ejecutivo de Kubo.

Hay un diálogo en la película “El Lobo de Wall Street” que muestra cómo se vende un producto. Y un terreno de juego es la siguiente: a vender una idea con el fin de atraer a los que van a poner dinero en la empresa. “No basta un producto increíble, hay que venderlo”, como dicen los inversores. Es más o menos lo que pasa en esta escena:

– Vende mi pluma. [Pluma entregado]
– ¿Le venda esta pluma? Entonces me hace un favor, escribe algo en esta servilleta.
– ¿Cómo? Tienes mi pluma.
– Exactamente.

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