U2 y su gira 360º o cómo maximizar el beneficio

La ya mítica banda irlandesa, U2, se dispone a comenzar su nueva gira, donde repetirán el formato de su anterior 360º. Un formato nuevo con el que en esa anterior gira rompieron muchos esquemas, con un escenario abierto por completo y varias pasarelas para acercarse al público donde, según los asistentes, se disfruta mucho más del espectáculo. Lejos de restarle mérito al fantástico grupo U2, si que nos surge una pregunta… ¿qué connotación económica esconde este formato de conciertos tipo 360º?

Los conciertos son algo épico, que se celebra desde tiempo inmemorial, al menos para todos los que ahora mismo poblamos la tierra. La música, más antigua aún, se ha servido de estas concentraciones para compartir con sus fans un momento único con ellos donde poder matizar aún más la música y las letras. A través de gestos, miradas, símbolos, imágenes… han acompañado su música para crear ambientes únicos, hasta el punto de que son ya míticos los directos de algunos grupos como los Rolling Stones o, en España, Héroes del Silencio por ejemplo, sin olvidar, por supuesto, al maestro de ceremonias Michael Jackson.

“U2 solo vino a dar una vuelta de giro más al espectáculo, vino a actualizar el show”, comenta Peter Drucker, uno de los responsables de conciertos que más volumen mueve en España y Latinoamérica. Pero, además de reinventar el show… ¿qué se esconde en las cifras de un concierto 360 grados?

Al traer a la memoria cualquier concierto habitual, desde hace años, se montaba en uno de los fondos, bien de los campos de fútbol, cancha o terreno abierto que hubiese. “Recuerdo un concierto de Coldplay en el Vicente Calderón, en el estadio del Atlético de Madrid” comenta Sergio N, especialista en marketing y mercados de Attendal. “El escenario estaba en uno de los fondos, lo habitual vaya, pero U2 le ha dado una vuelta a todo“.

U2 reinventó esto, poniendo un escenario de 360 grados, sin telón de fondo, abierto en su conjunto, con cuatro brazos como se ve en la imagen. Esto les acercaba más a los fans, de tal forma que el ambiente es mucho más intenso, conformando así una experiencia única jamás vista hasta entonces. Y… lo que no es menos importante: hay una grada entera más que vender.

Una grada más supone aproximadamente un quinto (un 20%) del total del aforo. Eso, en un estadio como el Vicente Calderón (o el nuevo Wanda, el Camp Now, La Bombonera, el Amsterdam Arena o el Santiago Bernabéu) supone una cifra de entre 10 y 25 mil asientos más. Si echamos cuentas a un precio medio de 80€ por entrada (en el caso de Europa), puede suponer una astronómica cifra: entre 800.000 y 2.000.000 € más de beneficio. Y es un beneficio extra, con los mismos costes fijos, lo cual aumenta la rentabilidad por concierto de una manera muy recomendable.

Así que no todo es música, los grupos, desde los más humildes hasta los más conocidos, deben velar por su economía y su cuenta de resultados. ¿Para qué salir de gira a conseguir 100 millones de dólares o euros si puedo aumentar el beneficio en un 20% más? La cuenta está clara, incluso para U2, que seguramente vio claro el negocio y no dudó en apostar por un espectáculo en el que todo, desde la experiencia del público hasta los beneficios del grupo, son ventajas.

 

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