Detalles para descubrir a un ‘mentor burbuja’

1. Ellos nunca hablan sobre beneficios

Ocultan (o desconocen) que Twitter, Whatsapp, Spotify, Tuenti, Wallapop y otras muchas similares están siendo incapaces de ganar dinero. Creen que las pérdidas de hoy son necesarias para ganar dinero mañana, cuando a veces no hay por qué pasar por el conocido death-valley típico de las startups. Simplemente hay empresas cuyo nicho o negocio está tan claro que generan dinero desde el primer día y todo es un camino de rosas, aunque son las menos. Por eso, estos mentores no hablan de beneficios, mientras haya dinero de los accionistas… a ellos les importa más la cifra de valoración que la de beneficios.

Suelen ocultar que Google gana dinero por vender simple publicidad o Ebay por la simple intermediación entre compradores y vendedores, y remarcan la riqueza de los promotores (una vez vendida la empresa) por encima de la ruina de sus empresas (startups).

Ya lo dice Luis Martín Cabiedes en la revista Capital: “Cada vez me encuentro más solo analizando previsiones de beneficios. Parece que ganar dinero es de pobres y que es mejor tener seguidores. Cuando ocurre algo así es mejor echarse a temblar”

 

2. Ellos no diferencian entre clientes y usuarios

La aceptación de su aplicación, desarrollo o modelo de negocio lo miden en función del número de usuarios o visitantes, incluso algunas veces incluyen en la valoración inicial indicadores tan arbitrarios como número de followers en twitter o facebook en vez de centrarse en el cálculo del valor intrínseco de la empresa (de los futuros flujos de beneficios que va a generar ésta). Éstos no aportan ingresos ni se fijan en ellos.

Bill Aulet, profesor del MIT y autor del muy recomendable “La disciplina de emprender (24 pasos para lanzar una startup exitosa)” escribe que ”lo único imprescindible para tener una empresa es tener clientes, y para tener una buena empresa es tener clientes que paguen”.

 

3. Ellos no consideran hacer planes de empresa, porque total como no se van a cumplir ….

Los planes de empresa o negocio deben utilizarse, además de para definir aspectos cruciales de la empresa, para hacer una primera estimación de los futuros flujos de efectivo, y también para transmitir a los demás (o para que uno mismo compruebe) qué pasaría si pasara lo que crees que va a pasar. Ese es su valor: que presentes tu empresa en el entorno imaginado por tí. Y es una labor totalmente imprescindible antes de lanzarte.

Los planes de empresa se debieran escribir con post-it. Y creo que esa es la gran aportación de Osterwalder y su Canvas: “en este mundo nuestro todo es tan estable como un post-it en el canvas”. Nadie sabe si va a estar vivo, y a pesar de ello, hacemos planes para mañana, para el verano, para el fin de semana, etc.

Osterwalder, alguno lo desconoce, escribe en su “Generación de modelos de negocio” y le cito literalmente: “el trabajo de diseño y reflexión que hayas hecho para el modelo de negocio es el punto de partida ideal para redactar un sólido plan de negocio”.

 

4. Ellos reducen el marketing simplemente a las herramientas de comunicación on line

La función de marketing engloba mucho más que la comunicación, y muchísimo más que la publicidad. La función de marketing define qué se va a vender (política de producto), por cuánto se va a vender (política de precio), cómo se va a poner a disposición (política de distribución) y cómo se va a conseguir que el cliente conozca de su existencia y que, además, confíe hasta pagar.

Las cuatro políticas disponen de cientos de herramientas para que la función de marketing colabore para alcanzar la misión final de cualquier empresa (startup): generar riqueza y mejorar el mundo. Peter Drucker, padre del moderno management, decía que “sólo hay dos funciones básicas: marketing e innovación, pues sólo ellas producen resultados. El resto, costes”.

La publicidad es una pequeña parte de una de las cuatro políticas. La comunicación on line (o el marketing digital) es una fracción de la anterior fracción.

Creer hacer marketing a tener presencia en redes sociales, blogs, webs y similar es tomar una mínima parte y despreciar el todo, quizás por desconocimiento.

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