estropajo

El estropajo, termina con la suciedad y ahora también podría acabar con las bacterias

La esponja de cocina o el estropajo, es bien conocido por ser un utensilio de limpieza, generalmente utilizado para fregar la vajilla y otros aparejos de la cocina. Los hay de diversos tipos, según la superficie que vayan a tratar, y fabricados de distintos materiales como la fibra natural, biodegradables, aluminio y poliéster. Este último, es el material más habitual, se podría decir, que es el estropajo más utilizado en la mayoría de hogares del mundo.

La principal característica del estropajo, es la limpieza de superficies sucias, gracias a su efecto abrasivo. Pero recientemente, se ha descubierto que aparte de higienizar nuestro menaje, podría ser clave para lidiar con las bacterias más resistentes a los antibióticos.

El estropajo, firme candidato para debilitar las bacterias

Un equipo de investigadores del New York Institute of Technology, en EE.UU., ha llevado a cabo un estudio donde se ha puesto de manifiesto la existencia de bacteriófagos en los estropajos utilizados en la cocina.

Los bacteriófagos son virus que infectan y destruyen únicamente a las bacterias. Para abreviar, también son conocidos como fagos, se encuentran ampliamente distribuidos en el medio ambiente. Los seres vivos están expuestos constantemente a ellos en elevadas cantidades, ya sea en los alimentos o en el agua, sin ser ello motivo de alarma, pues son inocuos.

Los investigadores aislaron bacterias de sus propias esponjas de cocina usadas y luego las emplearon como señuelo para hallar fagos que pudieran atacarlas. Se encontraron dos clases de fagos provenientes de dos colonias de bacterias de distintos estropajos. Los investigadores intercambiaron los fagos con las distintas colonias, comprobando que estos infectaban y mataban las bacterias del otro cultivo.

Siguiente paso, combatir la resistencia a los antibióticos.

Tras conocer la diversidad de bacterias que un fago puede infectar, la clave está en determinar su habilidad para tratar infecciones concretas resistentes a los antibióticos.

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