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Proteínas de guisante, el negocio millonario de la industria alimentaria

El guisante, ésta pequeña legumbre, nos traen muy pocos recuerdos gratos y apetitosos de nuestra infancia. Pero en la actualidad, el pequeño guisante, destaca gracias a su rentabilidad y no por sus beneficios nutricionales, convirtiéndose en una “gran alternativa” frente a las proteínas procedente de los lácteos y de la soja.

Los consumidores pueden encontrar proteínas procedentes del guisante en hamburguesas veganas y en quesos elaborados sin lácteos. Incluso ya es posible tomar leche de guisantes.

Proteínas de guisante como tendencia     

Hasta hace poco tiempo la principal fuente de proteínas vegetales era la soja. Pero el aumento de personas alérgicas, ha provocado un declive en su consumo. A esto hay que añadirle, que en la inmensa mayoría de las ocasiones la proteína de soja provenía de cultivos transgénicos. Al mismo tiempo que para su extracción se empleaban sustancias químicas derivadas del petróleo como es el caso del hexano.

El hecho de que la extracción de las proteínas de guisantes no requiera sustancias químicas, lo ha convertido en un fuerte rival a abatir. Otro factor a tener en cuenta, es que el cultivo de estas leguminosas es abundante y fuertemente valorado por los agricultores, ya que se trata de una planta fácilmente cultivable. Además, no exige grandes condiciones climáticas,  pues se cultiva muy bien en ambientes relativamente seco. Aportando al suelo de cultivo grandes cantidades de nitrógeno, nutriéndolo y convirtiéndolo en un terreno más fértil

Aumenta la demanda de guisantes

Los asesores en tecnología de los alimentos, prevén un tercio más de producción en el año 2020, entre 340 y 350 toneladas de proteína de guisante. Al mismo ritmo que aumentan las fábricas de procesamiento para dar suministro a la gran demanda de dicha proteína.  

Los expertos en estudios de mercado y tendencias de consumo, adjudican estas preferencias alimenticias en los países ricos a la generación millennial. Sus gustos están cambiando de una forma vertiginosa, sustituyendo las proteínas de origen animal por proteína vegetales. 

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